martes, 1 de septiembre de 2015

Una mirada canina- Lagrimas del mar.

Un día al hablarle la mire, y en sus ojos comprendí que no hallaría otra mirada que se le pareciese.
Que no existen otros ojos que reflejen ese amor, aquel que ningún adjetivo se le asemeja.
Comprendí que sin la necesidad de hablar, con tan solo un beso y una mirada, ella estaría siempre conmigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario